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¡Yo estoy a favor de que la mujer decida!



Campaña Nacional por el Derecho a Decidir

FLACSO
Estudio de Opinión Pública sobre Aborto:
Brasil, Chile, México y Nicaragua



Encuesta de opinión católica

81% opina que el aborto debe estar permitido
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A favor del aborto 49% mexicanos

Consulta Mitofsky

Pronunciamiento
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 LA INQUISICIÓN DEL SIGLO XXI EN MÉXICO 

La ofensiva de la jerarquía conservadora de la Iglesia Católica en contra del Estado Laico, ha posibilitado la versión de una nueva inquisición en nuestro país.  En pleno siglo XXI y  a más de cinco siglos de distancia, escuchamos en la voz de diferentes servidores públicos, argumentos cuyos fundamentos se encuentran en principios religiosos que han dado paso a lo largo de la historia a la intolerancia, al autoritarismo, al fanatismo y a la misoginia que llevó a  miles de mujeres a la hoguera, a la horca, a la tortura y a la cárcel por el solo hecho de tener una conducta diferente a la establecida por la moral religiosa y por la jerarquía conservadora de la Iglesia Católica.

La Inquisición fue una maquinaria de represión que bajo el argumento de velar por la pureza de los principios religiosos difamó, encarceló y condenó a toda persona cuyas ideas fueran consideradas nocivas. Es así como gitanas, judíos, hombres de ciencia y mujeres que rompían las normas establecidas para su sexo eran condenadas y ejecutadas por tribunales inquisitorios que fomentaban el fanatismo y la ignorancia de la población.  De hecho  el papá Juan Pablo Segundo y recientemente en el 2008, el Papa Benedicto se disculparon ante la humanidad por las atrocidades cometidas por la jerarquía de la Iglesia Católica durante el periodo de la Santa Inquisición.

 

 

Aquella institución oscurantista que quedó registrada en la historia como una de las más grandes expresiones de intolerancia de la jerarquía de la Iglesia Católica, se hace presente nuevamente en nuestro México y va tomando  mayor fuerza con la complicidad de  legisladores y gobernantes que imponen sus creencias personales en decisiones que solo deben ser del Estado. Aunque parezca increíble, en pleno siglo XXI cuando se empezaba a hablar con mayor fuerza de los  derechos humanos; cuando se reconocía la violencia de género y se utilizaban instrumentos internacionales para avanzar en la concreción de una ciudadanía plena para las mujeres, en trece de los congresos locales de nuestro país, se restringe  la libertad de las mujeres para decidir sobre sus propios cuerpos.

La manifestación de esta nueva inquisición en la vida civil, legislativa y política se observa claramente, en las campañas impulsadas, junto con grupos católicos conservadores, en contra de la Norma de Violencia recientemente aprobada por la Secretaría de Salud, en contra de ampliar los servicios anticonceptivos para ofrecer el condón femenino y la pastilla de anticoncepción de emergencia; en contra del uso del condón masculino de manera consciente e informada para evitar embarazos no deseados y su firme oposición a reconocer al aborto clandestino como una causa de muerte muy frecuente para las mujeres que lo practican en lugares insalubres, argumentando el derecho a la vida. Pero qué es vida ¿y la vida de las mujeres?

 

El fracaso en sus campañas para anular la ley que despenaliza del aborto en el Distrito Federal, aunado a su estrategia permanente para impedir el acceso a los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres,  los llevó a moverse a diferentes Estados de la República para promover, impulsar y en complicidad con diversos partidos políticos como el PRI y el PAN aprobar leyes que estigmatizan, violentan, restringen derechos y condenan a las mujeres por atreverse a tomar decisiones sobre cuándo y en qué condiciones desean tener hijos. 

Esa  jerarquía conservadora de la Iglesia Católica que se dice preocupada por sus fieles y que cierra los ojos cuando se trata de enjuiciar a  curas pederastas, vuelca su intolerancia contra las mujeres, al quererlas reducir a máquinas reproductoras, sin decisión, ni toma de conciencia.

Con las nuevas modificaciones a las constituciones de Baja California, Colima, Campeche, Guanajuato, Jalisco, Morelos, Sonora, Durango, Nayarit, Quintana Roo, Puebla y San Luis Potosí  las mujeres que decidan interrumpir un embarazo, son consideradas como criminales y sujetas de proceso legal.

Estas reformas que  consideran al óvulo fecundado como persona y prohíben todo tipo de aborto  buscan amedrentar a las mujeres para que no ejerzan sus derechos y pretenden además:
  • Convertir en delincuentes a las mujeres que usan Dispositivo Intrauterino (DIU)
  • Criminalizar los servicios de reproducción asistida (fecundación in Vitro, conservación de óvulos fecundados)
  • Negar servicios médicos a las mujeres con embarazo ectópico (el óvulo se implantó fuera del útero)
  • Negar alternativas a las mujeres cuyos embarazos las ponen en riesgo o son producto de una violación

Las organizaciones abajo firmantes y mujeres defensoras de los derechos y del Estado Laico, demandamos al gobierno mexicano el respeto irrestricto a nuestros derechos. No queremos saber de una sola mujer más obligada a parir como el caso Paulina, la niña de Baja California que habiendo sido violada no se le permitió abortar o a la niña de Guanajuato que para que no abortara fue amenazada por las autoridades  de encarcelarla. ¿Cuántos casos más como estos se darán y que no nos enteramos?

En esta plaza sede de grandes  hechos de nuestra historia pero también  de actos inquisitorios de la nueva España, alertamos a la población sobre el grave  retroceso  en nuestras legislaciones y de manera pública denunciamos que el Partido Acción Nacional (PAN) y el Partido Revolucionario Institucional (PRI) se han convertido en fieles y sumisos lacayos de la jerarquía conservadora de la Iglesia Católica y de los grupos allegados que operan en nuestro país, y se han erigido, de facto, en enemigos de los derechos de las mujeres instalando una nueva inquisición que violenta la laicidad del estado.

Una ley que penaliza, obliga a todas las mujeres. Una ley que despenaliza, no obliga a ninguna.

No queremos una solo mujer encarcelada por elegir, condenada a no poder decidir y sentenciada a solo parir.

¡¡¡¡Saquen sus rosarios de nuestros ovarios!!!! 

Alianza Nacional por el Derecho a Decidir

Católicas por el derecho a Decidir

Consorcio para el Diálogo Parlamentario y la Equidad

Decidir: Red de jóvenes por una ciudadanía sexual

ddeser: Red por los derechos sexuales y Reproductivos en México

Grupo de Información en Reproducción Elegida

Foro de Mujeres y Políticas de Población en México

Ipas México

Population Council-México

Red de Jóvenes Católicos por el Derecho a decidir

RADAR 4º. - Red de Abogados por el Derecho a la Reproducción

SIPAM: Salud Integral para la Mujer

Academia Morelense de Derechos Humanos A.C.

Centro Cultural Cuautla

Centro de Atención a la trabajadora doméstica

Coordinación Integral Feminista Rural Comaletzin A.C

Comité contra el Feminicidio en Morelos

Comité Estatal por la Diversidad Sexual en Morelos

Convergencia 8 de Marzo

En-aguas;Zurcidas. Periodismo con sentido(s).

Grupo CD4; Juntos por amor

Investigación Desarrollo Educación y Acciones Sustentables A.C.

Impulso Sustentable Ambiental y Cultural A.C.

La Cofradía. Reflexión y Acción contra la Discriminación

OLLÍN. Equidad y Diversidad Sexual. Jojutla, Mor.

Alianza por la Ciudadanía Sexual Diversa

Programa Interdisciplinario de Investigación Acción Feminista. A.C.

Centro de Investigaciones psicoetnologicas

Servicios del Pueblo Mixe-Oaxaca

Y cientos de firmas más de feministas.

 

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Para mayores informes contactar a:
SILVIA SOLÍS 
Cel. 04455 1006 7647

 

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